Nunca hubiese pensado, que con dos "board bags" de 35 kg y cuatro "leones" con ganas gresca, fuera uno de los viages de windsurf más agradables y divertidos que he hecho. Hay que ver como se agradece el abrigo familiar entre batalla y batalla!!!.
Por suerte el conocimiento de Fuerte de Joan, simplifico bastante los problemas de horario y de organización, y pudimos disfrutar cada tarde de buenas olas en Puntablanca y el Burro, mientras el resto del "circo" descansaba y se preparaba para la función nocturna.
No hubo tiempo, ni ganas para fotos de Windsurf, pero si de lo que merece recordar...